Los ecologistas vienen demandando al Gobierno de Canarias la inclusión del Campo de Volcanes de Rosiana, ubicado en el municipio de Telde, en la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos (RCENP). Esta petición realizada desde hace décadas por el colectivo Turcón atiende a la necesaria protección de este enclave natural del municipio de Telde, la cual se justifica por su alto valor natural y por la conservación de su patrimonio cultural vinculado a las actividades agropecuarias tradicionales.
Los valores naturales, dentro de los cuales destaca sobremanera su formación volcánica, así como su riqueza botánica (cardonales, acebuchales, etc.) y zoológica (aves rapaces, reptiles, etc.) hacen de este lugar de Telde un territorio que requiere ser conservado. Asimismo, el uso agropecuario por parte de las varias generaciones que han transformado este lugar acorde al medio natural es motivo justificado para la protección de su patrimonio, tales como: eras para trillar, antiguos lagares de vino, acequias, alcogidas y estanques para el riego, caminos tradicionales, viviendas de pastores, etc.

El reconocimiento de este territorio de Gran Canaria en la categoría de Espacio Protegido, dentro de la RCENP, se justifica por la necesidad de conservar y divulgar su patrimonio natural, relativamente antropizado durante siglos, y que se conserva en un aceptable estado general de conservación. A este respecto, destacamos que este paisaje está siendo afectado por recientes amenazas, entre las cuales destacamos: la creciente construcción de viviendas ilegales, el vallado ilegal de fincas agrícolas que no respetan la idiosincrasia de su paisaje, la proyección de un tendido eléctrico de alta tensión por parte Red Eléctrica de España que atraviesa este paisaje natural, la extensión en el tiempo y el espacio de la extracción de áridos de la montaña de Santidad por parte de la empresa concesionaria excediendo los límites legales establecidos, la amenaza de ocupación del suelo agrícola de la zona por parte de parques solares y eólicos, el depósito de residuos de obras y similares con la posibilidad de creación de escombreras ilegales.
Por todo ello, corresponde el recordar y dinamizar el debate institucional técnico y jurídico que comprometa en un plazo razonable la declaración de espacio natural protegido y se activen las medidas correctoras que minimicen los impactos existentes para conseguir su valorización y que la ciudadanía lo sienta como un lugar a conservar para un disfrute natural, placentero y en armonía.










