Más de 30 colectivos ecologistas, grupos de estudio y de conservación de toda Canarias denuncian la reactivación del proyecto del Siam Park como una decisión profundamente irresponsable desde el punto de vista ambiental, climático y de seguridad pública. Un megaproyecto que pretende levantarse en la desembocadura de varios barrancos en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, en una zona reconocida en el proyecto como peligrosa e inundable y en un contexto marcado por el aumento de fenómenos meteorológicos extremos asociados al cambio climático.
Las catástrofes recientes de inundaciones han puesto de nuevo sobre la mesa las consecuencias devastadoras de ocupar y “domesticar” los barrancos mediante canalizaciones y encauzamientos artificiales que pueden no ser suficientes en casos de que se produzcan lluvias torrenciales de gran magnitud. Construir un parque acuático y nuevas infraestructuras turísticas en este tipo de espacios supone una imprudencia y una temeridad, más aún cuando el propio proyecto reconoce el carácter inundable de la zona.
Resulta especialmente llamativo que, tras lo ocurrido en Valencia, responsables institucionales como el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, hayan señalado públicamente la necesidad de evitar ocupar barrancos, mientras a la vez sigue impulsando el proyecto con la intención incluso de declararlo de Interés Insular.
El proyecto del Siam Park, iniciado en 2012, arrastra más de una década de tramitaciones fallidas, sentencias judiciales en contra y una fuerte contestación social. Cabe recordar que, en esos años, se constituyó una plataforma ciudadana llamada “El Veril está vivo”, donde participaron diversos grupos vecinales, ecologistas y profesionales de la historia y arqueología. Este proyecto siempre ha contado con el rechazo ciudadano, porque no encaja, ni legal ni ambientalmente, en la zona propuesta.
Pese a ello, ha sido declarado Proyecto de Interés Estratégico por el Gobierno de Canarias y ha contado con el respaldo político del Cabildo de Gran Canaria, intentando blindarlo políticamente y acelerar su tramitación.
En este proceso ha jugado un papel clave el Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria, responsable de autorizar las canalizaciones iniciales, sin los informes de titularidad oportunos, sin los estudios de impacto ambiental ni las evaluaciones preceptivas. Fueron denunciadas en su momento por los colectivos ecologistas, generando una grave afección sobre hábitats de interés, especialmente el cardonal-tabaibal de gran porte y antigüedad, actuando en zonas de interés patrimonial, fraccionando el territorio y deteriorando de forma irreversible este espacio.
A ello se suma un consumo de agua absolutamente desproporcionado. El Siam Park prevé un gasto superior a los 3.500 metros cúbicos diarios, equivalente al consumo de unas 20.000 personas, en una de las zonas más áridas de la isla. Este volumen solo puede sostenerse mediante desalación masiva, con el consiguiente vertido de salmuera al mar y un aumento significativo del consumo energético y de las emisiones de gases de efecto invernadero, agravando el mismo cambio climático que multiplica los riesgos de inundación.
El proyecto no se limita al parque acuático, sino que incluye además nueva oferta alojativa, con hoteles de hasta diez plantas y más de 450 nuevas camas turísticas, profundizando en un modelo de turismo de masas cada vez más cuestionado socialmente por su impacto sobre el territorio, los recursos naturales y la precarización del empleo.
Para los colectivos firmantes, insistir en este megaproyecto supone perpetuar un modelo económico obsoleto y además peligroso, ajeno a la realidad climática actual y a las advertencias científicas. No se puede hablar de sostenibilidad ni de Ecoisla mientras se construye en zonas inundables, se destruyen hábitats y se incrementa la presión sobre el agua y la energía.
Canarias no necesita más parques acuáticos ni megaproyectos de ocio orientados al lucro privado. Lo que necesita es renaturalizar estos espacios, recuperar los barrancos y su función natural, y apostar por alternativas pensadas para el bienestar de la población: zonas verdes, espacios de paseo, deporte al aire libre y proyectos públicos que devuelvan el territorio a la gente. Existen otras formas de desarrollo posibles, más seguras, más justas y verdaderamente compatibles con el futuro climático de las islas.
COLECTIVOS QUE SE ADHIEREN AL COMUNICADO:
- Atan (Asociación Tinerfeña Amigos de la Naturaleza)
- Tamaranae activistas
- Asociación cultural y ecologista Altahay
- Asociación Abeque
- GOHNIC (Grupo Ornitológico Historia Natural Islas Canarias)
- Colectivo ecologista Turcón
- Coordinadora Fuerteventura Tiene Un Límite
- Agonane-Ecologistas en Acción
- Eco-Fem Fuerteventura
- SOS Salvar El Cotillo
- Federación Ben magec-Ecologistas en acción
- El taller de la Isleta
- Colectivo Guanil
- Salvar Chira Soria
- Asociación Sociocultural Tirahanac
- Lanzarote Tiene Un Límite
- Asociación Cultural y Ecologista Ossinisa
- La Vinca-Ecologistas en Acción
- Oeste Sostenible
- Tanekra Canarias
- Salvar la Tejita
- Fundación Canarina
- Colectivo Ecofeminista ReCreándome
- SOS Maspalomas
- Green Peace
- Rebelión Científica Canarias
- Colectivo Ecologista Tabona
- Coordinadora El Rincón-Ecologistas en Acción
- Agentes del Cambio
- ADNT (Asamblea por la defensa de nuestra tierra)
- Salvar Agaete
- Fundación Canaria Telesforo Bravo-Juan Coello









