Ruta Campus de Tafira-Magnolias: Un patrimonio en la periferia urbana

Turcón ha realizado la unión senderista del Campus Universitario de Tafira con el Jardín Canario Viera y Clavijo. Fue el sueño de Jaime O’shanahan. 25 años después hemos sido capaces de abrir una ruta de senderismo entre ambos enclaves naturales.

La ruta realizada hoy terminó con un recorrido de 9 km, realizado en 4:30 horas brutas. Comenzamos en el Edificio de Ingeniería y después de recorrer el Camino de Salvago, La Mediáteca, el Camino de la Cornisa, los jardines de la Finca de La Palmita, el camino del acantilado, el camino del Piquillo, El Jardín Canario, el Camino de Los Frailes, Las Magnolias, el Barranco de El Fondillo, el Lomo de Santo Domingo y finalmente en la Ciudad de San Juan de Dios acabamos en el Lasso.

Dos Espacios Naturales Protegidos.

El camino de la Cornisa, del Campus Universitario, es el borde del ENP Paisaje Protegido de Pino Santo. A través del camino de Los Frailes (Tafira Alta) accedimos al ENP Paisaje Protegido de Tafira, dentro ya de los dominios de Las Magnolias. Dos parajes naturales que pudimos caminar y disfrutar del maravilloso patrimonio natural que existe en la periferia urbana de la capital grancanaria.

Palmeral de Salvago

Enclave de especial interés medioambiental asociado a los valores de biodiversidad y paisajísticos conformado por un entorno en la Finca de Salvago, junto a la cornisa oriental del Barranco Guiniguada, donde se desarrolla un palmeral dispuesto mediante alineaciones que sirven de linderos de las parcelas agrícolas. El palmeral se localiza en un entorno muy óptimo para su desarrollo, dentro del ámbito bioclimático termocanario y sobre suelos propicios para su expansión. Conforma corredores vegetales, que delimitan parcelas agrícolas o que bordean caminos. La perspectiva cenital muestra alineamientos que dibujan polígonos de dimensiones variadas, todos con una longitud próxima a los 100 metros. Los palmerales se caracterizan por la presencia dominante de ejemplares de las especies canaria (Phoenix canariensis) y africana (Phoenix dactylifera). La primera conforma el 70% del conjunto. La densidad de elementos en los corredores es muy elevada. Las palmeras están acompañadas de un cortejo florístico donde la colgante Bosea yerbamora es muy abundante. El acebuche (Olea cerasiformis) y el tarajal (Tamarix canariensis) aparecen con frecuencia; mientras que el guaydil (Convolvulus floridus), el taginaste blanco (Echium decaisnei), la salvia morisca (Salvia canariensis) y el orobal (Withania aristata) salpican el conjunto de forma aislada. Una parada especial para reconocer la Jocama o Salvia de Indias (Teucrium heterophyllum ssp. Brevipilosum) plantada por la antigua Escuela Taller y que aún sobrevive. Es un endemismo macaronésico con tres subespecies reconocidas, presente en el archipiélago de Madeira (subespecie heterophyllum) y en Canarias, donde se encuentran dos subespecies endémicas: la subespecie brevipilosum, que aparece en Gran Canaria.

Las Magnolias

Fue uno de los jardines de los ingleses que alcanzaron fama internacional: la hacienda de las Magnolias, en Tafira. Fue llevada varias veces a las postales de la época en las recreaciones turísticas que realizaban los afamados fotógrafos retratistas Ensell y Charles Nanson. Estos recintos florales eran tan cuidados por los Miller, que vigilaban que al jardín del patio de la Catedral de Santa Ana no le faltasen los naranjos tradicionales que hermosean sus parcelas.

En pocos años, parientes y paisanos de los Miller fueron formalizando en nuestra ciudad sus compañías mercantiles, a las que irían aportando las novedades y los adelantos técnicos que aparecían en Europa. Uno de los primeros productos introducidos fue el carbón, traído de las cuencas carboníferas de Gales y de sus minas de Cardiff, que era imprescindible para la floreciente industria y la navegación.

El conjunto etnográfico tiene un especial interés medioambiental asociado a los valores de biodiversidad y paisajísticos conformado por un entorno de sobre la cabecera de Barranquillo del Fondillo, inmediatamente al sur de la Montaña de Tafira, donde se extiende la Finca de Las Magnolias. La presencia de terrazas aluviales, dispuestas durante los arrastres del barranco, ha propiciado el establecimiento de formaciones arbóreas y arbustivas caracterizadas, en los estratos superiores, por la presencia de palmeras (Phoenix canariensis) y acebuches (Olea cerasiformis), en menor medida. Sendas especies ocupan, fundamentalmente, retazos lineales que delimitan, las más de las veces, fincas agrícolas. Su porte magnificente caracteriza a la formación. Junto a la especie endémica, salpican de forma aislada el paisaje vegetal algunos ejemplares que resultan de la hibridación con la palmera datilera (Phoenix dactylifera). La potencialidad de la formación vegetal se constata al observar la regeneración de las especies en las fincas abandonadas.

Próxima ruta de Turcón:

Gurbia, en las sureñas laderas del municipio de Mogán. Será el sábado, día 30 de noviembre. Nivel 3 botas, alto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *