Turcón celebra la lucha ciudadana y que definitivamente no se instale la planta de propano en Salinetas

La organización considera que el cambio de ubicación supone una victoria de la movilización ciudadana, del rigor técnico y del principio de precaución en defensa de la seguridad y la salud pública. Los ecologistas expresan su satisfacción tras conocer que el proyecto promovido por DISA para instalar una planta de generación eléctrica de emergencia alimentada con propano en Salinetas no seguirá adelante en el emplazamiento inicialmente previsto.

Durante los meses de marzo y abril de este año, el Gobierno de Canarias sometió a información pública dos nuevos proyectos de generación eléctrica de emergencia en la zona industrial de El Goro: la «Planta de generación de emergencia de 20 MW – El Goro – Gran Canaria», promovida por GPM Generación S.L., y la «Planta de Generación con Grupos de Emergencia de 14,8 MW. Planta La Garita-El Goro», promovida por DISA.

Ante la aparición de estos nuevos proyectos en un emplazamiento diferente, Turcón solicitó formalmente al Gobierno de Canarias que aclarara si la nueva ubicación en El Goro suponía el abandono definitivo del proyecto inicialmente previsto en Salinetas y que informara públicamente del estado administrativo de dicho expediente. En respuesta a esta petición, la propia empresa promotora, DISA, confirmó el cambio de ubicación de la instalación.

Este anuncio confirma que la planta proyectada en Salinetas no llegará a ejecutarse, una decisión que Turcón valora muy positivamente al entender que evita la implantación de una instalación de elevado riesgo en un entorno urbano densamente poblado.

Un proyecto incompatible con la seguridad y la calidad de vida de Salinetas

En junio de 2025, los ecologistas teldenses presentaron un amplio escrito de alegaciones contra el proyecto previsto en Salinetas, fundamentado en criterios técnicos, ambientales y urbanísticos.

Entre los principales argumentos expuestos destacaban:

  • El grave riesgo para la seguridad de la población, debido a la instalación de una esfera de almacenamiento de 1.000 metros cúbicos de propano, junto a otros dos depósitos de 200 metros cúbicos, situados a menos de 280 metros de viviendas habitadas. Una instalación de estas características, sometida a la normativa SEVESO III sobre accidentes graves, suponía un riesgo inaceptable por la posible ocurrencia de fugas, incendios o explosiones.
  • El deterioro de la calidad del aire, derivado del funcionamiento de ocho motores de combustión con una potencia conjunta de 14,8 MW alimentados con propano, cuyas emisiones de óxidos de nitrógeno (NOₓ), monóxido de carbono, partículas y compuestos orgánicos volátiles afectarían directamente a la población residente. Además, el proyecto carecía de estudios de dispersión de contaminantes y de una evaluación rigurosa de sus efectos sobre la salud.
  • La incompatibilidad urbanística del proyecto, al pretender implantarse sobre suelo rústico de protección de entornos sin acreditar adecuadamente la inexistencia de alternativas ni justificar la excepcionalidad exigida por la legislación territorial.
  • La existencia de alternativas técnicas perfectamente viables, como la instalación de estos grupos de emergencia en infraestructuras ya existentes del sistema eléctrico insular, como Jinámar o Barranco de Tirajana, donde existen conexiones, espacio y experiencia operativa suficientes, evitando nuevos impactos territoriales y riesgos para la población.
  • La ausencia de una evaluación ambiental adecuada, al acogerse el expediente a una tramitación de urgencia sin realizar una Evaluación de Impacto Ambiental que analizara adecuadamente los efectos sobre la salud, el medio ambiente y la seguridad ciudadana.
  • La incompatibilidad con el desarrollo sostenible del entorno, al introducir una infraestructura industrial de alto riesgo en una zona próxima a núcleos residenciales consolidados.

En consecuencia, Turcón solicitó el archivo del expediente, la denegación de la autorización, la evaluación de alternativas menos impactantes, la realización de una evaluación ambiental completa y el respeto al principio de precaución como garantía de protección de la ciudadanía.

Un precedente positivo para la planificación energética

Turcón considera que el cambio de ubicación demuestra que existían alternativas distintas a Salinetas, tal y como defendió la organización desde el inicio de la tramitación; como, por ejemplo, podría haber sido en la Central Térmica de Jinámar o de Barranco de Tirajana.

Este hecho pone de manifiesto que una planificación energética rigurosa puede compatibilizar la seguridad del suministro eléctrico con la protección de la población y del territorio, evitando la implantación de infraestructuras potencialmente peligrosas en zonas residenciales cuando existen emplazamientos más adecuados.

La organización espera ahora que las administraciones públicas mantengan el mismo nivel de exigencia en la evaluación del nuevo proyecto previsto en El Goro, garantizando el cumplimiento de toda la normativa ambiental y de seguridad industrial, así como la máxima transparencia durante su tramitación.

Agradecimiento a la ciudadanía

Turcón-Ecologistas en Acción quiere agradecer el apoyo recibido por parte de vecinos y vecinas de Salinetas, colectivos sociales y personas que participaron activamente mostrando su preocupación por un proyecto que generó una enorme inquietud social.

Se constituyó una Plataforma ciudadana uniendo dos reivindicaciones: No a las eléctricas en La Zamora (Los Realejos-Tenerife y STOP Propano en Salinetas). Se presentaron mociones en los ayuntamientos (Los Realejos y Telde), aprobadas por mayoría, en el Parlamento de Canarias en su comisión de transición ecológica que acabó por aprobar una PNL para la ubicación de las plantas en suelo industrial y alejado de las viviendas. Nuestro trabajo de información y concienciación en defensa de nuestras viviendas y de una planificación urbanística coherente y sostenible va a continuar.

No obstante, la organización considera que este desenlace constituye un ejemplo de cómo la participación ciudadana, las alegaciones fundamentadas y la vigilancia ambiental pueden contribuir a mejorar las decisiones públicas y a evitar proyectos incompatibles con la seguridad, la salud y el bienestar de la población.

Turcón continuará defendiendo un modelo energético basado en la planificación responsable, la transición hacia energías renovables justas y con respeto al territorio.

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