Hoy, nuestras aguas presentan un diagnóstico claro: vertidos crónicos y episodios agudos de contaminación derivados de la actividad de las jaulas marinas. Lo que debería ser un refugio de biodiversidad y un espacio de disfrute para todos, se ha convertido en una zona bajo asedio.
El ecosistema marino está perdiendo su capacidad de regeneración. Nuestra biodiversidad está siendo asfixiada y es imposible el uso saludable de nuestras playas, un derecho ciudadano que está comprometido por una gestión que antepone la producción al bienestar del entorno.
Desde Colectivo Turcón alzamos la voz no solo para señalar el problema, sino para exigir una solución urgente: la retirada de las jaulas marinas de este entorno.
¿Hasta cuándo vamos a permitir que nuestro mar se convierta en una zona de sacrificio?

Vertidos crónicos y episodios agudos de contaminación por acuicultura industrial en la costa de Telde, isla de Gran Canaria
Resumen:
La Bandera Negra se otorga a la costa de Telde por los episodios reiterados de contaminación marina asociados a jaulas de acuicultura industrial de lubinas. En octubre de 2025 se produjeron nuevos episodios graves de contaminación ocasionados
por la mortandad masiva de lubinas en el interior de las jaulas y su posterior putrefacción. Esto obligó al cierre de playas como Melenara y Salinetas, extendiéndose la contaminación procedente de las jaulas por prácticamente todo el litoral de la Isla, confirmando un problema estructural y persistente. Estos eventos no son aislados, sino la manifestación de un modelo productivo que genera acumulación de materia orgánica, residuos flotantes y escapes de lubinas, afectando a la calidad del agua, los ecosistemas marinos y el uso público del litoral.
Antecedentes:
La problemática de las jaulas marinas en Telde se remonta a finales de los años 90, cuando comienzan a documentarse los primeros conflictos de la actividad acuícola con la pesca artesanal y el uso de las playas por parte de los vecinos y vecinas. Desde 1999, colectivos sociales y pescadores han denunciado episodios de contaminación, presencia de residuos, escapes de peces y afecciones ambientales. A lo largo de las décadas siguientes, distintos informes científicos y noticias de prensa han evidenciado impactos sobre el medio marino, incluyendo acumulación de sedimentos orgánicos, alteraciones ecológicas, emisión de residuos flotantes de piensos hacia las zonas de baño durante episodios de viento del este y del sur, así como eventos de mortalidad y escape de peces.
Pese a la implantación de instrumentos de planificación como el Plan Regional de Ordenación de la Acuicultura (PROAC), los conflictos no han desaparecido. Por el contrario, se han mantenido instalaciones en zonas prohibidas para la acuicultura y se han seguido produciendo episodios recurrentes de contaminación en las playas de Telde. Los sucesos registrados entre octubre de 2025 y principios de 2026, con cierres de playas por contaminación visible —coincidiendo con regímenes de viento de este y sur, evidenciaron la persistencia de un problema estructural no resuelto tras más de 25 años.
Motivo:

La concesión de esta Bandera Negra responde a la reiteración de episodios de contaminación marina asociados a las explotaciones de acuicultura intensiva frente a la costa de Telde, así como a la falta de medidas eficaces de prevención por parte de empresas privadas y por la Dirección General de Pesca del Gobierno de Canarias. En octubre de 2025 se registraron nuevos episodios de contaminación que provocaron el cierre de varias playas, entre ellas Melenara, Salinetas y Ojos de Garza, y cuyos efectos llegaron incluso al litoral del sureste, sur y suroeste de la isla. Estos eventos se caracterizaron por la emisión de estelas de una masa viscosa y maloliente de bolas de grasa, mezcla de lubinas en putrefacción y restos de piensos, espumas, turbidez y presencia de materia orgánica procedentes de las jaulas marinas de la empresa Aquanaria, especialmente. Todo ello afectó gravemente a la calidad de las aguas de las playas, con afecciones graves a la salud de las personas usuarias y a los ecosistemas litorales.
Lejos de tratarse de episodios puntuales, estos sucesos responden a un funcionamiento estructural del modelo de acuicultura intensiva en jaulas a mar abierto, donde los residuos (heces, pienso no consumido, productos químicos, peces muertos y restos orgánicos) se liberan directamente al medio marino sin tratamiento previo. En condiciones meteorológicas determinadas —especialmente con vientos de componente este y sureste y situaciones de calma— estos materiales pueden desplazarse hacia la costa, haciendo visible su impacto permanente. Diversos estudios científicos han demostrado que este tipo de instalaciones puede generar acumulación de materia orgánica en el fondo marino, alteraciones a comunidades bentónicas y riesgos asociados a escapes de peces. A ello se suma la creciente preocupación por la posible presencia de contaminantes en organismos marinos vinculados a estas instalaciones. Además, las inspecciones oficiales realizadas se han centrado habitualmente en aspectos formales (estado de las jaulas, mortalidad visible o causas exógenas a las instalaciones como vertidos tierra-mar), sin abordar de forma integral el impacto ambiental acumulativo ni la dinámica real de dispersión de contaminantes. Tras más de 25 años de actividad, la situación en Telde evidencia un fracaso en la compatibilización de la acuicultura industrial con la conservación del medio marino y el uso público del litoral, trasladando
los costes ambientales a la ciudadanía.
Soluciones o propuestas de mejora:
La Plataforma por un Litoral Limpio, de la que forma parte el colectivo Turcón Ecologistas en Acción, exige que se adopten las siguientes medidas:
✔Investigación independiente y rigurosa de la responsabilidad de las jaulas marinas en la contaminación detectada, excluyendo a personas del mundo científico que puedan tener posiciones sesgadas por su implicación en la promoción de la acuicultura intensiva en Canarias.
✔Retirada de las jaulas marinas, tal y como ya se ha hecho en otras islas ante episodios reiterados de contaminación.
✔Asimismo, se insta al Gobierno de Canarias, Cabildo de Gran Canaria y Ayuntamiento de Telde a priorizar la protección del litoral y la salud pública frente a intereses económicos a corto plazo.

Pulsa para visualizar reportaje sobre jaulas marinas de Telde
Informe: Banderas negras 2026 (Informe Canarias en paginas 131 a 146)
30/06/2026 | Banderas Negras, Informes
Un año más, después de la inspección de los más de 8.000 kilómetros de nuestras costas, Ecologistas en Acción presenta el informe Banderas Negras 2026.
Desde 2005, se realiza este informe Banderas Negras por el cual se señalan un total de 48 desastres o amenazas ambientales. Dos por provincia y/o ciudad autónoma, con dos motivos distintos: una bandera negra por contaminación y otra por mala gestión ambiental de nuestras costas.
Además de este formato informe, también se pueden visualizar las localizaciones de las banderas mediante un mapeo virtual.
El informe Banderas Negras 2026, como años anteriores, recoge las afecciones ambientales más graves en el litoral español, pero no todas, por desgracia podrían ser muchas más las banderas que otorgamos año a año. De las 48 banderas negras concedidas este año encontramos:
- Urbanización de la costa e invasión del dominio público marítimo-terrestre: 8 banderas.
- Vertidos, deficiencias en los sistemas de saneamiento y graves problemas de depuración: 14 banderas.
- Afecciones a la biodiversidad: 9 banderas.
- Acumulación de basuras, plásticos y microplásticos en la costa: 2 banderas.
- Obras portuarias o de defensa costera innecesarias o mal gestionadas: 3 banderas.
- Contaminación química: 7 banderas.
- Daños al patrimonio histórico y cultural en DMPT: 1 bandera.
- Degradación ambiental derivada de la turistificación y masificación: 4 banderas.
Galería multimedia con fotografías y vídeos de los territorios a los que se les han otorgado banderas negras.














