Los ecologistas han dirigido su denuncia al consejero de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria en la ejecución de los trabajos de restitución del vallado perimetral del Yacimiento Arqueológico de Tufia que se mantenía en el suelo desde hace largos meses, en un enclave costero de un alto valor patrimonial con la consideración de Bien de Interés Cultural (BIC).
La realización de las tareas de colocación del nuevo vallado no ha contado con el beneplácito de los vecinos/as del poblado que han alertado a Turcón del comienzo y ejecución de las intervenciones para fijar y ajustar las nuevas estructuras metálicas. Ante esta actuación Turcón ha procedido a denunciar los trabajos de poda indiscriminada ante la consejería actuante y promotora de la reforma.
Los mismos técnicos y operarios que han realizado la rehabilitación de la valla, también han podado excesivamente y en algunos casos han talado la vegetación que existía en la zona (calle Barlovento). La misma fue plantada en los años 1997 y 1998, con esmero y cuidado por parte de la población cercana y han mantenido riegos y cuidados durante largo tiempo.


Imágenes de los trabajos de tala – corte después del vallado
En el escrito se hace referencia al maltrato a una vegetación consolidada, en muchos casos, tarajales y otras especies que forman parte de elementos vegetales que por haber sido plantados y cuidados por los lugareños, se sienten como propios, y que además están en sintonía con el Sitio de Interés Científico de Tufia y el propio yacimiento datado entre los siglos IV y IX d.C. que protege con la estructura metálica.
Se expone, en última instancia, el tener una mayor sensibilidad con la vegetación con la que se interviene, más tratándose de un lugar sagrado, de alto valor ecológico y patrimonial, poniendo en valor el añadido diferencial de que en su vigilancia y conservación ha participado la población.


Los tarajales antes de los trabajos de restitución del vallado perimetral




