El Lazareto y la Torre de Gando reciben la visita de Turcón

Medio centenar de personas tuvieron la oportunidad de visitar la zona donde está construido el antiguo Lazareto de Gando dentro del recinto militar de la Base Aérea. Es uno de los conjuntos patrimoniales y culturales integrados en el imaginario colectivo de Gran Canaria. Proyectado por el ingeniero León y Castillo, se construyó por la necesidad de contar en la isla con una eficaz protección contra las epidemias de cólera que asolaban regularmente a todo el mundo.

La epidemia de 1851 demostró la enorme vulnerabilidad del puerto de Gran Canaria, en el que confluyen las grandes rutas de navegación atlántica. Para reforzar la seguridad sanitaria, se tomó la medida de construir un Lazareto. Estos establecimientos sanitarios estaban situados normalmente a distancia de los lugares habitados, con el objetivo de que guardaran cuarentena las mercancías y viajeros procedentes de lugares sospechosos de padecer enfermedades contagiosas, o de origen bacteriano. Tras consultas realizadas por la Real Sociedad Económica de Amigos del País, se decidió la conveniencia de que el Lazareto se instalará en la Bahía de Gando, por sus óptimas condiciones. Las obras dieron comienzo el 28 de noviembre de 1887, culminándose en 1893.

En 1916, el Cabildo de Gran Canaria solicitó y obtuvo la cesión en usufructo del inmueble. A partir de entonces se sucedieron numerosos proyectos que no llegaron a materializarse. Tras la sublevación militar de 1936, sus instalaciones fueron utilizadas como campo de concentración de prisioneros políticos y, desde 1940, el conjunto quedó integrado en la Base Aérea de Gando.

Torre de Gando, un museo de dos plantas

De la mano de los guías militares, todos los participantes pudieron visitar el interior del Torreón de Gando, situado en Telde, ocupa un lugar estratégico junto a la bahía de Gando y tiene una historia defensiva muy antigua. Antes de la torre actual existieron cuatro fortificaciones en el mismo emplazamiento, desde aproximadamente 1360. La actual torre fue construida en el segundo tercio del siglo XVIII por Andrés Bonito de Pignatelli, con la finalidad de defender la bahía frente a ataques de piratas y corsarios. Participó, entre otros episodios, en la defensa frente a los ataques británicos de 1741.

La construcción es una torre circular de unos 170 m², con unos 12 metros de diámetro. Sus gruesos muros son de mampostería y en el interior destaca un gran pilar central de seis metros de altura, del que parten ocho arcos que forman un espacio interior de planta octogonal. La torre dispone además de una bóveda de sillería y un pequeño aljibe.

Desde 1982, la torre alberga el Museo de Aeronáutica Canaria. Por tanto, el edificio tiene hoy una doble lectura patrimonial: por un lado, conserva la memoria de una antigua fortificación destinada a la defensa de la bahía; por otro, funciona como espacio dedicado a la historia de la aeronáutica en Canarias, donde se pueden estudiar maquetas, paneles informativos, documentos u objetos concretos se exponen en el interior del Museo.

Colaboración: Estas actividades cuentan con la colaboración de la Consejería de Participación Ciudadana del Cabildo de Gran Canaria, de la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias. Consejería de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura.

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