No se puede maquillar ambientalmente un edificio que debería estar siendo demolido y cuyo espacio no debería estar en proceso de restauración. Turcón Ecologistas en Acción expresa su absoluto rechazo e indignación ante la resolución de la Demarcación de Costas de Canarias, fechada el 5 de agosto de 2026, que autoriza a RIU Hotels a ejecutar un amplio conjunto de obras de reforma en el Hotel Riu Palace Tres Islas, situado en pleno sistema dunar de Corralejo y sobre terrenos pertenecientes al dominio público marítimo terrestre.
Esta decisión resulta, a nuestro juicio, profundamente incompatible con cualquier política seria de protección del litoral y con la necesaria transición hacia un modelo turístico diferente para Canarias. Mientras la sociedad canaria reclama la recuperación de los espacios naturales ocupados por instalaciones turísticas, la Administración permite que RIU continúe invirtiendo y modernizando un hotel ubicado en un enclave de altísimo valor ambiental.
El problema no son solo las obras: es la ocupación del espacio natural
El impacto ambiental no se limita a las actuaciones ahora autorizadas. El impacto es el del edificio en su conjunto, fruto de más de cincuenta años de ocupación de las Dunas de Corralejo y del dominio público marítimo terrestre. Por muchas medidas de eficiencia energética o ahorro de agua que se incorporen, no se elimina el impacto derivado de la presencia misma de una infraestructura hotelera de estas dimensiones en un espacio natural protegido.



Una resolución contradictoria que consolida lo que debería desaparecer
La resolución de Costas autoriza obras de modernización —renovación de instalaciones, actuaciones en piscinas, zonas exteriores, spa, accesibilidad y otros espacios— pero deniega la creación de seis nuevas habitaciones al considerarla incompatible con la Ley de Costas.
Es decir: se impide una ampliación, pero se permite seguir consolidando la infraestructura existente.
Para Turcón, la cuestión fundamental es otra: ¿Qué hace un hotel de estas características ocupando las Dunas de Corralejo y el dominio público marítimo terrestre? La respuesta es clara: debe desaparecer y el espacio debe ser restaurado.
La propia resolución recuerda que la concesión expira en abril de 2037 y que, al extinguirse, las instalaciones deberán ser demolidas salvo que se otorgue una prórroga. Por ello, carece de
sentido ambiental y social seguir destinando recursos y esfuerzos administrativos a modernizar una infraestructura cuya desaparición debería estar ya en el horizonte.
Un impacto acumulativo: Tres Islas y Oliva Beach forman parte del mismo problema
A escasa distancia se encuentra el Hotel Riu Oliva Beach y sus apartamentos, otra gran infraestructura turística instalada en este mismo espacio litoral. El impacto de ambas instalaciones es acumulativo: ocupación física del territorio, alteración del sistema dunar, presión turística, consumo de recursos, vertidos y afecciones sobre un ecosistema extraordinariamente sensible.
Resulta especialmente grave que las administraciones continúen abordando estas instalaciones como si fueran expedientes independientes y meramente urbanísticos. Estamos ante un problema ambiental de escala territorial, no ante simples actuaciones edificatorias.
Turcón ya alegó y exigió la caducidad de la concesión
Turcón Ecologistas en Acción, junto con Ben Magec Ecologistas en Acción, presentó alegaciones reclamando la caducidad de la concesión del Hotel Tres Islas. La autorización ahora concedida evidencia aún más la necesidad de revisar la actuación administrativa y exigir responsabilidades.
No es aceptable que, tras iniciarse un expediente de caducidad que terminó caducando por falta de resolución, la respuesta sea permitir que la empresa continúe modernizando sus instalaciones y prolongando de facto la vida económica de una ocupación que cuestionamos desde hace décadas.
“No queremos hoteles supuestamente eficientes en las dunas: queremos las dunas sin hoteles”
Rechazamos el discurso que pretende presentar como sostenible una infraestructura turística situada en un espacio natural protegido simplemente por incorporar medidas de eficiencia. La sostenibilidad no consiste en hacer más eficientes instalaciones que no deberían estar ahí. La verdadera transformación pasa por recuperar esos espacios.
Exigencias de Turcón Ecologistas en Acción
- Revisión de la autorización concedida al Hotel Riu Tres Islas.
- Reactivación del procedimiento de extinción de la concesión.
- Fin del uso de la modernización como mecanismo de consolidación de la ocupación hotelera.
- Elaboración de un plan de desmantelamiento y demolición de las instalaciones.
- Restauración ambiental integral del espacio ocupado, a cargo de la empresa beneficiaria.
- Evaluación conjunta de los impactos acumulativos del Tres Islas y el Oliva Beach.
- Cambio radical de orientación en las políticas públicas de protección del litoral.
Las dunas no necesitan más hoteles: necesitan ser recuperadas
Tras más de medio siglo de ocupación turística, las administraciones deberían estar planificando cómo recuperar las Dunas de Corralejo, no cómo modernizar las instalaciones que las ocupan. Presentar esta autorización como una actuación ambientalmente positiva es, en nuestra opinión, una forma de consolidar una ocupación que debería tener fecha de finalización.
Las Dunas de Corralejo son patrimonio natural y público. No son el soporte permanente del negocio privado de una multinacional hotelera.
Turcón seguirá defendiendo su recuperación y exigiendo todas las responsabilidades administrativas, políticas y jurídicas que correspondan. Después de cincuenta años de ocupación, es hora de que las dunas recuperen el espacio que les pertenece.











